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Frente a la crisis contemporánea, que incluye un crecimiento desmedido de la violencia en diversos campos, tanto privados como públicos, la educación se constituye en uno de los medios clave para dar solución a los problemas de convivencia y para la reconstrucción del tejido social. La educación es un imperativo social que garantiza el desarrollo colectivo, es por ello que exige reflexionar sobre qué es ser humano, cuál es el sentido de la vida, cuál es el papel del individuo en la sociedad y en las implicaciones éticas de formar a los miembros de la sociedad.

Los niveles de violencia en todos los ámbitos han alcanzado límites que ponen en peligro la integridad no sólo de los individuos sino de todo el tejido social. Es urgente formar ciudadanos conscientes, respetuosos de la diferencia, proactivos y agentes de formas equitativas y justas de convivencia humana. La educación en valores es una necesidad apremiante para construir estrategias que nos permitan vivir la unidad y la paz en todos los ámbitos de la vida social.

Los conflictos, resultado de intereses y diferencias propios de los seres humanos, son un elemento propio de la convivencia social humana; igualmente, los conflictos personales son un punto de inflexión en el desarrollo y madurez del individuo. Considerando lo anterior entendemos la paz no como la ausencia de conflicto o confrontación, sino como el estado de equilibrio dinámico que permite proponer soluciones y derroteros creativos a las diferencias entre los seres humanos. De esta suerte la paz es una herramienta fundamental que garantiza el equilibrio social y el desarrollo pleno de los seres humanos.

La educación es un proceso integral que involucra a la familia, el medio ambiente y la escuela. Los estudiantes sólo son el vértice de un triángulo que exige la colaboración consciente de los otros dos elementos básicos de la formación en valores: los padres y los maestros. Las formas de convivencia al interior de la familia, la manera en que se establecen las relaciones entre sus miembros permiten el desarrollo de la auto confianza, el respeto, el amor y la paz. Independientemente de cómo se haya configurado la familia, ésta debe ofrecer un entorno para la maduración de sus miembros.

El acoso, físico o psicológico, en el espacio escolar trae consigo que la escuela esté marcada por la violencia y genera graves problemas psicológicos y sociales. La auto confianza, el respeto, el compañerismo y la solidaridad son herramientas fundamentales para despertar nuevas redes de relaciones entre los miembros de una escuela y, con ello, nuevos modelos de organización social.

¿Cómo se alcanza la paz? En términos generales la paz engloba tanto la dimensión individual como social. En su dimensión personal, la paz exige desarrollo de la inteligencia emocional. En su dimensión social, la paz exige formas de convivencia marcadas por el respeto y el entendimiento mutuo, más allá de las múltiples diferencias es necesaria la comprensión profunda de la unidad del género humano, lo que se convierte en mecanismos no violentos de relación en todos los ámbitos de la acción social.

La sociedad contemporánea, local o global, vive graves problemas en todos los ámbitos, debido a las diferencias de género, procedencia étnica, nacionalidad o creencia religiosa. Ante la diversidad cultural, política y religiosa, se requiere una transformación de las formas de convivencia y de la conciencia de los individuos, que debe volcarse hacia la comprensión del otro y de sus necesidades. Sólo hay un género humano

La formación en valores es un proceso de desarrollo que debe tomar en cuenta las etapas en que l@s niñ@s maduran física, emocional e intelectualmente. Una educación integral considera los procesos de desarrollo de la conciencia de sí mismo y de los otros por parte de l@s niñ@s, quienes deben finalmente adquirir su identidad individual junto con su conciencia de ser parte sustancial de la sociedad, de la humanidad y de la naturaleza. Especial atención merece el desarrollo emocional, del que se desprenden las habilidades para la convivencia social.